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El síndrome de Estocolmo.

febrero 8, 2009

Si alguien entiende el texto siguiente, que me lo diga:

 

Nada tiene sentido, y miles de luces te enfocan creyéndote el protagonista. Mil voces mil veces repetidas y la tuya es la que más sentido parece recobrar. Te crees único, te crees genial, y olvidas.

Solo vales tú, tu música, tu vida, tus sentidos, y tus sentimientos. Y crees que lo que sientes es real. Crees que la mentira es real. Sonríes, porque estás triste. Sonrío, porque estás triste y me gusta verte así, así, con esa tristeza, esa tristeza de masoca. Eres víctima de tí mismo. No hay lobos, sólo estás tú, lobo triste, frente al espejo, y no te das cuenta de cuantos se refleja. No parece importarte nada.

¿Y si… y si te invito a sentarte a mi vera? Aquí estamos solos, aquí estás solo, aquí no hay nada. Lo siento, no pero no, tu orgullo, sí, sé que es tuyo, no puede entrar, lo siento pero no. Aquí no entras ni tú, ni yo, así que abandónalo todo. Desnuda tu alma, préndele fuego a tus ropajes. Quiero ver tu frente brillante, quiero enamorarme de tus ojos. Quiero que estés solo, y entenderás las explicaciones que quería darte.

¡Oh soledad! ¡Maldita embustera! Me dijiste cuando no sabía nada, lo que no debía saber, y no me rogaste, como otros hacen ahora, que me convirtiera en lo más ignorante del mundo. Pero, sin embargo, te amo tanto. Ahora, que estoy contigo, te amo tanto, porque cuando tú estás conmigo, aquí desnudos ambos donde ni tú ni yo habitamos, entiendo lo que antes no quería entender y me siento repletamente vacío, y no importa nada, ni quien me roce, ni quien me hable, ni quien me diga, ni quien me publicite ni quien me venda ni quien me ofrezca ni quien me regale ni quien me recompense ni quien me engañe ni quien me cante al oído las palabras escritas más terriblemente bellas y más tranquilamente dichas jamás imaginadas por el mísero sujeto cruel y despiadado que haya sido capaz de acabar con la vida de dios y ahora dios, maldito creador, se sienta a su lado y le besa la frente, padeciendo el síndrome de Estocolmo.

Sentémonos, el uno junto al otro, donde nadie habita ni debería habitar. Tapemos los oídos con nuestras bocas, y viajemos al mundo que habita en nosotros, tan terriblemente lejos, tan terriblemente lejos, tan terriblemente lejos, que lo siento cerca, cerca del lobo que somos nosotros y devoramos a dios que nosotros somos, y padezcamos juntos el síndrome de Estocolmo.

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Libertad para hacer el gilipollas.

febrero 4, 2009

Subí al autobús, tan tranquilamente, y me senté en los últimos asientos, como buen observador que soy, y porque sabía que nadie iba a sentarme a mi vera para compartir mi excelente compañía. Nunca lo entenderé, la primera y única vez que ocurrió esto, fue de maravilla, pero eso es otra historia.

Tras situar mi trasero de la forma más cómoda imaginable por mi mente, me dispuse a leer. “Un mundo feliz”, yo y mis utopías, ¿qué le vamos a hacer? Al cabo de unos segundos pude comprender que nadie se sentaría a mi lado, pero sí detrás, delante, y a los lados. Y fueron los primeros, los de la retaguardia, los que me jorobaron. Mejor dicho, las, dos niñas flamencorras, cuyos móviles comenzaron a emitir un zumbido inestable e insoportable. <<Shu Mushikika>>, dirían ellas. Le dieron todo el volumen posible, y entonces yo, cuyo único objetivo, era estar tranquilo y leer, alcé mi voz.

-¿Podríais quitar eso?

-iiiih-contestó una fingiendo una onomatopeya en su propia lengua gutural.

-¿Y el tío este? Hago lo que quiero, soy libre, respétame-espetó la otra, como traduciendo.

Entonces yo cogí mi móvil, le di todo el volumen posible, me levanté, le puse el aparato cerca de ellas, bajo una mirada tipo “quécoño…”, y después, le di a “Reproducir”. Master of Puppets comenzó a sonar a una potencia mucho más alta que la suya.

-¿Pero qué cojones haces?

-¡Eh! Hago lo que quiero, soy libre, respétame. Gilipollas -les solté.

Captaron la indirecta. Su estruendo acabó, el mío también.

Me sentí y seguí con mi tarea. Las perras no volvieron a ladrar durante el resto del viaje.

Porque una cosa es tener libertad, y otra muy distinta es usarla para joder a los demás.

Si, sacar el dedo y comprar oro es a lo que aspiramos en esta vida...

Sí, sacar el dedo y comprar oro es a lo que aspiramos en esta vida...

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Frases que no deberíamos usar a la hora de ligar…

febrero 2, 2009

Entro a un bar, cualquiera. Había llegado tras un viaje a una ciudad muy muy muy muy cercana y no conocía realmente nada de este nuevo establecimiento. Ambiente amigable, gente por todas partes… Un negocio que saldrá a flote, o eso espero. Mesas y sillas habitadas por cientos de comentarios, dialogos, y ligones. O intentos de ligones que transmutan en segundos a aspirantes a idiotas, y después a aunténticos profesionales.

Allí sentado, ¡qué sorpresa la mía!, descubrí las frases que no deben pronunciarse al rostro de una fémina con las intenciones de fornicarla.

-Pues mi madre dice que soy atractivo.

-Hola, ¿qué tal?

-Me suena tu cara, ¿nos hemos visto antes?

-Qué buena estás.

-Iba a ponerme a hablar contigo pero he descubierto lo inútil que sería hablar durante media hora si el fin de la naturaleza humana es ponernos a follar como locos, así que…

-Pues mi madre odia al PP.

-¡Ah! ¿Eres del Opus Dei? Qué casualidad, yo también… cuánto tenemos en común…

-Eres la última, no puedes negarte.

-¿Follamos?

Y así una sarta de tonterías amontonadas formando un olor semejante al de cientos de nazis ardiendo formando la palabra LIBERTAD. Creo de los hombres su agudo ingenio para decir gilipolleces por segundo. No existe una competición de tales características, pues nunca sabremos quien es el perdedor, y quien el ganador. O quizás le den un espacio en la tele, ¿por qué no si le dan un ratito cada cadena al presidente de gobierno y líderes de oposiciones, y horas enteras a engendros de telebasura? Ah, sí, porque vende. Tanto tiempo aquí me reblandece la sesera y las ideas se me escapan como los deseos a un pederasta en medio del patio a la hora del recreo, o como a los gritos de unos estúpidos en medio del vaticano. Además, el café está asqueroso. No me gusta el café. Me voy sin pagar. Total, todo esto es mentira, y esto es sólo un blog.

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Quién todo lo sabía.

enero 29, 2009

Cuando descubrió que en su ser poseía todos los secretos del mundo, de cada persona, habida y por haber, de cada segundo, de cada suspiro, simplemente cogió el revolver, y se disparó.

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Tengo siete estupideces para usted.

enero 27, 2009

Primera pregunta.

-Señor Zapatero, ¿sabía usted que su nombre, además de hacer mención a un oficio y a un insecto, hace referencia a una planta?

-Claramente, que mi segundo apellido connote tantos significados, y de tan diversa índole, no viene más que a decirnos lo afortunados y unidos que estamos los españoles, ya seamos moros, cristianos, ateos, o engendros del reggaeton, en estos tiempos de crisis.

Segunda pregunta.

-Señor Zapatero, ¿qué pretende hacer con los parados que se acumulan día sí día también en la cola del inem, cual vulgar casting de Operación Triunfo?

-Claramente, que tantos españoles se junten de forma tan voluntaria promoverá el diálogo entre ellos y por lo tanto obtendrán una gran amistad con la que, con un poco de esfuerzo, unirán sus ideas y nos ayudarán a salir de esta crisis. Si bien el gobierno está haciendo todo lo posible por escapar de ella.

Tercera pregunta.

-Señor Zapatero, ¿qué opina de que este año, a causa de la crisis, se haya consumido más televisión que nunca?

-Claramente, que tantos españoles se sienten frente al televisor les otorga una cultura que, cuando estén en la cola del paro, van a necesitar ya que así van a comunicarse con mayor facilidad y créame, van a estar comunicandose entre ellos durante muchisimo tiempo. No lo dice el gobierno, pero vamos, poco le falta…

Cuarta pregunta.

-Señor Zapatero, ¿qué opina de la saga de libros de Stephenie Meyer que empieza con Crepúsculo?

-Claramente, es una forma interesante de lobotomizar a la población. Nuestro gobierno ha aprendido mucho de semejante mierda de libro, y de los posteriores.

Quinta pregunta.

-Señor Zapatero, ¿kdjaskldjl scruenfunecp omwinfiueb uehnbiurvn icuhewiuf w weiufhwiufhbw oijdiwojiwo iouhediuw?

-Claramente, que se le de la oportunidad a semejante engendro de formular una pregunta en una televisión pública, pagada por vosotros, cuyos beneficios no los veréis en la puta vida, y para cuyo contenido se han pasado por el forro a la mayor parte de la población, no viene más que el pueblo no necesita leer crepúsculo, ya se lobotomizan ellos solos…

Sexta pregunta.

-Señor Zapatero, ¿con qué fin viene usted a esta cadena, si sabe que la va a enriquecer con esta chorrada, en lugar de estar en su despacho hurdiendo la manera de sacar a España de la situación en la que está, es decir, en recesión?

-Claramente, es una buena pregunta, pero como solamente usted y yo entenderemos la respuesta, y yo no estoy seguro de comprenderla del todo, le dejo con la pregunta en la boca, que en tiempos de crisis es mejor no gastar ni palabras.

Bonustrack.

(Próximamente…)

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Ejemplo de capacidad de reacción.

enero 25, 2009

-O follamos todos, o la puta al río.

Y entonces la puta saltó y dijo: -Bueno, eso habrá que debatirlo, ¿no?

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Óscar es monógamo.

enero 23, 2009

Me comunican por los medios que Penélope Cruz está nominada a los Oscars. Lo venden a bombo y platillo, vociferándolo con vehemencia. Todos tienen la esperanza de ver a la española con la estatuilla.

Todos no, perdona. Sólo los españoles, sólo los caballeros castellanos. Cuando escuchan la nueva todos señalan la pantalla, y piensan en el futuro. Se llenan de orgullo, y yo odio lo orgullo. ¿Qué más me da que “Pe” gane? ¿Eso va a ser mejor para mí? ¿Para usted? ¿Para algún parado en crisis? No, pero sí para su orgullo. “Oh, una española nominada”, sí, eso es cierto, pero no lo podemos traducir como que, “oh, España es la hostia”. España es como es, con sus menos, y muy pocos más. No van a salir de España grandes actores para Hollywood por el mero hecho de estar nominada, ni por haber sido elegido Bardem el año pasado.

Lo que tiene que hacer el cine español es dejarse de sacar tanta teta, y tener menos jeta.

Esa debería ser la noticia: “el cine español podría ser en un futuro bueno.” Pero eso no nos lo venden, porque no puede llegar a ser cierto.

Sin embargo, uno de los pesos que convierte el mundo en un vertedero, nos lo ofrecen, y nos dicen: Coge un cacho. Y nosotros creemos que lo tendremos en la mano, lo paladearemos, y jugaremos con él. No llegaremos a la astucia ni de un loco. No nos lo pondremos ni en la cabeza.

No lo cogeremos pues si Penélope gana, el premio será para Penélope, y punto, no para nosotros.

Grito esto, porque en lugar de estar expectantes a ver qué ocurre, deberíamos estar oficiosos en llevar nuestras vidas a un nivel superior, en evolucionar, y no quedarnos en la del “homo zapping”, animal cuya mayor aspiración en la vida es ponerse gordo antes de morir, mientras sostiene un mando en la tele repleto de las babas provocadas por el efecto “zombificador” de la telebasura.

No estoy queriendo menospreciar el talento de los actores, ni la calidad de las películas, sólo quiero deciros que el óscar se casa con una sola persona, una persona lejana que jamás conoceremos. Entonces, ¿por qué deberíamos alegrarnos? ¿No sería mejor trabajar de alguna manera para alcanzar algún premio similar?

Yo pregunto.

Otros cambian de canal.