Archive for the ‘Vaya tela…’ Category

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Tributo.

febrero 24, 2009

Perdone señora, que no postee.

groucho

Sí, ya sé que esta frase (la original) no pertenece  a Groucho ni nada, pero me gusta este tipo.

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Libertad para hacer el gilipollas.

febrero 4, 2009

Subí al autobús, tan tranquilamente, y me senté en los últimos asientos, como buen observador que soy, y porque sabía que nadie iba a sentarme a mi vera para compartir mi excelente compañía. Nunca lo entenderé, la primera y única vez que ocurrió esto, fue de maravilla, pero eso es otra historia.

Tras situar mi trasero de la forma más cómoda imaginable por mi mente, me dispuse a leer. “Un mundo feliz”, yo y mis utopías, ¿qué le vamos a hacer? Al cabo de unos segundos pude comprender que nadie se sentaría a mi lado, pero sí detrás, delante, y a los lados. Y fueron los primeros, los de la retaguardia, los que me jorobaron. Mejor dicho, las, dos niñas flamencorras, cuyos móviles comenzaron a emitir un zumbido inestable e insoportable. <<Shu Mushikika>>, dirían ellas. Le dieron todo el volumen posible, y entonces yo, cuyo único objetivo, era estar tranquilo y leer, alcé mi voz.

-¿Podríais quitar eso?

-iiiih-contestó una fingiendo una onomatopeya en su propia lengua gutural.

-¿Y el tío este? Hago lo que quiero, soy libre, respétame-espetó la otra, como traduciendo.

Entonces yo cogí mi móvil, le di todo el volumen posible, me levanté, le puse el aparato cerca de ellas, bajo una mirada tipo “quécoño…”, y después, le di a “Reproducir”. Master of Puppets comenzó a sonar a una potencia mucho más alta que la suya.

-¿Pero qué cojones haces?

-¡Eh! Hago lo que quiero, soy libre, respétame. Gilipollas -les solté.

Captaron la indirecta. Su estruendo acabó, el mío también.

Me sentí y seguí con mi tarea. Las perras no volvieron a ladrar durante el resto del viaje.

Porque una cosa es tener libertad, y otra muy distinta es usarla para joder a los demás.

Si, sacar el dedo y comprar oro es a lo que aspiramos en esta vida...

Sí, sacar el dedo y comprar oro es a lo que aspiramos en esta vida...

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Ejemplo de capacidad de reacción.

enero 25, 2009

-O follamos todos, o la puta al río.

Y entonces la puta saltó y dijo: -Bueno, eso habrá que debatirlo, ¿no?

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Triunfando.

enero 19, 2009

Como ser humano, y muy follonero además, quiero hacerme notar en esto de la blogesfera o comocoñosellame, sin embargo, la opinión de un chico de veinte años no interesa a casi nadie, salvo a algún paranoico y algún gilipollas.

Por eso me he puesto a analizar qué tiene éxito y qué no, y lo he recopilado todo en este post: Conjunto de éxitos, éxito asegurado, ¿no? El poder de la lógica me encanta.

Para empezar, música popera o facilona, tipo canción de verano. He aquí el primer problema, la primera barrera que me dedica una mirada en este post. No me gusta ese tipo de música, me parece horrenda, infumable, y estúpida. Por lo tanto pondré lo más parecido que conozco.

No, tranquilos, no pondré nada del último disco de Linkin Park.

Os gusta, ¿verdad? Ya siento como un zumbido las futuras visitas… ¡Ah! No, es el msn…

El caso… Otra fórmula que tiene éxito es el de blogs de crítica social con humor, o con artículos con objetivos puntos de vista. Yo, como ni soy objetivo, ni tengo fuste, recurro a lo de antes, a lo de las canciones, y mezclo objetividad, gracia, y música, en el siguiente video:

Los blogs con series, anime, y demás, también tienen cierta cantidad de visitas. Existen chorrocientos así (lo juro, los he contado uno a uno). No sé si la gente cree que en su blog se ve mejor, o más bonito, o qué, pero vamos, son todos iguales, y absurdos.

Por eso yo voy a poner un capítulo cortito de una serie cuyo triunfo en internet la lanzó a televisión:

Después de esto están los blogs sobre linux, tan quemados o repetitivos como los de series y animes. A continuación, mostraré mi respeto hacia el sistema operativo gratuito:

Plasplasplas.

Y a continuación, mis opinión ante esos blogs:

Espero que sepáis captar el mensaje subliminal...

Espero que sepáis captar el mensaje subliminal...

 

Sí, esto puede deberse a mi ignorancia y mi torpeza con ubuntu y compañía, y que por lo tanto no pueda rellenar con alguna idiotez, porque las idioteces triunfan.

Cerraré el post con el gran excluido y odiado por mi mente traviesa y siniestra: el fútbol. No comentaré nada acerca del expresidente del Real Madrid, ni ninguna de esas tonterías. Todo el mundo sabe de sobra que “el deporte rey español” no es más que una excusa para sacar cuartos a los miles y miles de seguidores, como hace la iglesia, o muchachada nui. Pero muchachada nui me hace gracia, y lo antes mencionado me hace vomitar.

... espero que pierdan vuestros equipos, ¿ok?

... espero que pierdan vuestros equipos, ¿ok?

¿Creíais que había terminado ya? ¡Claro que no! No podemos hablar de internet sin hablar de: ¡tías! Es lo que más corre por estas tierras, consumido tanto por hombres como por mujeres, y que no podemos dejar estancado con tanta facilidad. Por lo tanto, y como imágen final, como jarcha para esta hermosa moaxaja (chiste que pocos entenderán), las tan prometidas y prometedoras tías:

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Mis tías Lola, Elisa, y Bonifacea 😀

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Exámenes…

enero 12, 2009

Vamos a describir esta etapa de la vida del estudiante, destacada principalmente en la época universitaria, pues todos sabemos que ni bachiller ni selectividad eran serios competidores para convertirnos a nosotros, serenos y jovenes espíritus, en papilla. Sin embargo, nuestro pasado condiciona nuestro futuro, y en este caso no iba a ser menos.

No podemos hablar de la época de exámenes sin antes mencionar el largo y estúpido camino recorrido hasta entonces. Sí, el anterior a matricularte en la universidad elegida. Y un segundo después, un soplido derriba todas y cada una de las cartas que eran lo aprendido hasta entonces.

Algo tan fácil de olvidar no nos quitó mucho tiempo. Más bien estuvimos apreensando los testiculos o los labios vaginales a dos manos mientras, la noche de antes, repasabamos la lección y al día siguiente aprobabamos, con más  o menos notas.

Cuando llegas a la universidad todo esto cambia. Los tocamientos aumentan (sobre todo los tocamientos de personas extranjeras a tus propios miembros), y los días de estudio, por ende, también. El problema: somos tontos, o no muy espabilados, y el primer año de carrera diremos: “esto la noche de antes me lo aprendo”. ¡Ay! Alma de cantaro, ¡cuán equivocado estás! Y quizás se acabe el cuatrimestre y tengas cinco exámenes y cada uno de ellos son un tomo de esos gigantes sobre derecho civil, o lingüistica, o vetetúasaberqué, pero tontos de nosotros esperaremos todo lo posible y después, cuando estemos con el agua hasta el cuello, nos pondremos a estudiar. Estaremos agobiados, pensando en la pauperrima nota próxima, y entonces formularemos la siguiente frase: “Pero, ¿esto entra en el examen?” Probablemente sí, probablemente no, porque en esto de la libertad de cátedra nunca se sabe. Entre las clases saltadas porque no tenías ganas, por falta de tiempo, o aquellas en las que el maestro nunca decía nada y los sentidos de la atención se desconectaban como si hubieran estado configurados por window vista, al final, llegabas a la siguiente conclusión: “¡Qué profesor más hijo de puta!”

Y otra cosa no sabrán los alumnos y alumnas, pero el trabajo de la madre de su profesor o profesora, sí. Lo cual también es estúpido: una meretriz llega a pagarse sus pinchos diarios y poco más, todo el mundo lo ha visto infinidad de veces en Callejeros. Y lo que salga en Callejeros, va a misa como mínimo.

Después del primer año el aspirante es más o menos astuto y llega a la conclusión de que debe estudiar, por lo tanto, si se matricula de diez asignaturas se presentará a cuatro, dos por cada cuatrimestre, y luego en septiembre ya veremos, porque hay que trabajar durante el verano, porque no todos tenemos beca, ¿sabe? Y con esto de las becas-prestamo…

Por último querría señalar la excelente y perfecta fecha de la primera mitad del curso, donde después defenderemos a capa y espada esas hojas con preguntas y problemas: Los exámenes se suelen colocar desde mediados de enero, a mediados de febrero. Por lo tanto, y si la memoria no me falla pues no suelo recordar todos los años al dedillo, justo antes de empezarlos tenemos Navidad. Sí, Navidad. Esa época de paz y reflexión. Y yo, esta Navidad he reflexionado cómo de cabroncicos son los jefes al ponernos a estudiar justo en la época en la que solo aumentará nuestro estómago, y no nuestros conocimientos. Feliz Navidad a vosotros también, cabrones…

Y no os preocupéis, nadie ha tocado un puto libro.

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Vaya Bombita

diciembre 31, 2008

 

Estaban los vascos y vascas, trabajadores de EiTB en sus casas, cuando de pronto escucharon el atronador sonido de alguien pidiendo desalojar el edificio. Todos salieron rápida, pero tranquilamente. Nada de alterarse, oiga.

Después, BUM, pero un BUM a la vasca, en euskera, que supongo sonará algo así como “ETA”. No sé, ni he estado allí, ni sé euskera, ni pretendo.

Nadie comprendía nada, ni actores, ni directivos, ni los documentalistas. Sin embargo, los guionistas tuvieron una idea, concretamente los guionistas de cierto programa, y de ahí nació el siguiente scotch:

Eran tres etarras, los últimos después de tanta detención, en la base de operaciones (la cual llamaremos BETA), cuando uno llega a la siguiente conclusión:

-Nos sobra una bomba. Se la íbamos a poner a ese tío pero nosotros tres no llegamos ni queriendo, ¿qué hacemos? No la podemos dejar ahí, y menos que dentro de poco es noche vieja, que con el champán vasco y esas cosas veremos a ver si no la explotamos aquí mismo tras las campanadas.

-Ah, ¿pero es que la noche vieja vasca es igual que la española?-saltó uno de ellos, el más bajito.

-Sí, vasco. Pero dime, ¿dónde la ponemos?

-Pues mira-sugirió el tercero y más alto-, despliega un mapa, tira una moneda, y donde caiga…

Los tres amigos asintieron. Segundos después, cayó un euro sobre un punto concreto de un país vasco dibujado.

-Ha caído en EiTB-dijo el primero en hablar.

-Pues sí, porque últimamente dan unos programas…-apuntó el alto.

-A mí me gusta… no sé… ¡Eh! No me miréis así, en mi casa no cogemos La Sexta. Además, mi primo Patxi trabaja allí-temió el bajo.

-Pues ya está, tú das el aviso-soltó el primero.

-Venga, vasco, no me seas…

-O ese sitio, o te conviertes en el próximo cabecilla.

Entonces el etarra bajo calló.

-Tú pones la bomba-sugirió el alto al hablador.

-A mí no me gusta poner bombas, prefiero conducir.

-Pero yo la puse la última vez, y él va a hacer la llamada… O la pones tú o te conviertes en el próximo…

-Vale, vale, lo he pillado…