Archive for the ‘Uncategorized’ Category

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Poema. Quiero…

junio 15, 2009

Túmbate.
Ahora soy yo el que está cansado.

Quiero conquistar el mundo con un solo dedo,
y desnudar amaneceres dando a luz a un suspiro.

Quiero volar con la ventisca peligrosa,
y viajar al risco donde repose tu mente sucia.

Quiero arrancarte cientos de miradas,
y quemarme la lengua con solo rozarte.

Quiero gemir al despertar de los sueños de nadie,
y encontrar placer en la muerte de los besos.

Quiero fundar la nación donde ardan las banderas,
y que nuestra ropa sirva de alimento a las sombras.

Quiero protegerte de canallas como yo,
y si te atacan los leones seré Hércules.

Quiero preguntarte cuando dejaré de seguirme,
y quizás en tus ojos encuentre mi autodestrucción.

Quiero acabar con el día y la noche,
y que los puños de nuestra cama parta el mundo.

Quiero ver correr tu sudor frío por mis labios,
y tu dulce no alejándose de mi regazo.

Quiero la fórmula química del por qué,
para saber por qué me apeteces tanto en cualquier vaso.

Quiero aprender a bailar con la lengua,
y contemplar desde tu vientre hasta tus infinitas piernas.

Quiero arrancarte gritos de esperanza,
y cuando ya me haya ido sigas sintiendo mis dientes sobre tu garganta.

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El aguinaldo de nuestra alegría.

diciembre 26, 2008

 

Seamos sinceros, los directivos de televisión no quieren ver a sus espectadores felices, quieren verlos enganchados a la caja tonta cual pulga sobre cabello sucio. No quieren paz ni fraternidad ni esas chorradas. No. Ellos quieren audiencia, dinero, bienes materiales que tan bien les vienen.

Puedo parecer cruel pero algo que me resulta vergonzoso es ese ímpetu navideño por querer ofrecer algo novedoso, algo llamativo todos los años, eso que llaman “especiales”. Si los españoles tuvieran dos dedos de frente (y cuando digo españoles me refiero a gran parte del mundo), cosa que no tienen, el día de noche buena, el día de noche vieja, el día de reyes, o toda la maldita navidad, tendrían la televisión apagada con intención únicamente de hablar con ese familiar, con ese hermano o hermana, padre o madre, que por una cosa u otra ha sido imposible contactar a lo largo de los meses, a causa de la rutina.

No. La gente prefiere contaminarse con programas de dudosa calidad. Total, ¿qué más da si sólo ves a esas personas unas pocas veces al año? Además, las cadenas venden esos espectáculos especiales a bombo y platillo, pasando casa por casa, y desembolsando, pobres trabajadores, el aguinaldo de nuestra alegría.

Después aparecerán miles de historias relacionadas con esta idea aparecerán en el diario ese de Antena 3, y los tontos, porque somos tontos, nos alegraremos de ver a ciudadanos de a pie, tan normales, peor que nosotros.

Y si en algún momento intercambiamos una palabra con alguien, será justo para eso, para fardar de nuestro salario, para fardar de nuestro coche, para fardar de nuestras notas en el caso de los más jóvenes, o simplemente para comprobar como otros no pueden fardar y nosotros sí.

Llegaremos a casa, y le diremos a nuestra pareja: “Mira a este lo que le pasa”, “mira a este otro”. Y nos contestarán: “Sí, si es que siempre ha sido un infeliz”.

Si es que está claro: La felicidad no existe, es la tristeza de los demás.

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Un primer vistazo a Crepúsculo.

diciembre 24, 2008

Impulsado como un resorte por la curiosidad y la rabia, atacado de miles de comentarios y de imágenes, de trailers, y de esos engañabobos, me dispuse a contemplar al monstruo: Crepúsculo, el primer libro de la saga que, muy amablemente, Stephenie Meyer, a puesto en el haber de los jóvenes. Al principio dudé: Sin haberlo leído, lo critiqué a ultranza, calificándolo de vulgar, de caca de la vaca y cosas de esas. Hice autocrítica, y decidí empezar a leerlo.  Tras hablar de mí, doy el siguiente paso: criticar la novela.

Señalo haber leído sólo la mitad.

Crepúsculo nos sitúa en el mundo de una joven de diécisiete años – para la escritora -, Bella, que debe dejar la gran ciudad de Phoenix y viajar al pueblo donde nació y pasó los primeros años de su vida. Son muchos cambios, de estar con mamá a estar con papá, de un clima cálido a un clima nuboso y frío, de miles de kilómetros en donde navegar a apenas unos cientos, de internet de banda ancha a internet por cable… Eso no le causa una depresión, ya la traía de casa, y las primeras páginas del libro nos dice lo triste, desgraciada y torpe de su existencia.

Poco después se van presentando más personajes, los compañeros de clase, planos, típicos, sencillos, y estúpidos. Porque son estúpidos y parecen pensar con los organos reproductores a pesar de tener diecisiete años. Las conversaciones y los momentos con estos chiquillos parece más bien asunto de quinceañeros pajilleros antes que de preuniversitarios. O eso, o son ciertos los rumores sobre los américanos… Ver el libro plagado de, me gusta ese, me gusta el otro, me gustas tú, tú no me gustas, vienes conmigo al baile, vienes conmigo al baile, vienes conmigo al baile, me resulta triste, tristísimo. Lo que más me ha chocado es verlas hablar sobre “la fase del primer beso”… rozando la edad adulta y hablando de estas cosas… No es por desmerecer, pero tras tantas primeras, o inviernos, se piensa en la fricción y tal, el “primer beso” pasó hace decadas…

Después señalaremos al chico de turno, Edward, el misterioso antipático capaz de leer las mentes. Se enchocha con la protagonista debido a que no puede leersela, preguntándose el motivo (eso es porque no tiene, Edward, hasta un tonto lo sabría). Por encima de todo, es increiblemente bello, más que Elsa Pataki, ¡a dónde vamos a parar! Y por eso Bella se enamora. Sí, está claro, lo importante es el físico.

El físico, y el “misterio” que envuelve al gran Edward, cuando sin más rescata a la chica de una muerte segura, o de un atropello seguro, parando un coche con sus propias manos. El chico se hace el loco, pero ella, que jamás en su vida había estado segura de algo, enarbola que su salvador es extraño. Él la reta a averiguar qué es, debido a su insistencia.

Yo me preguntaba cómo descubriría su naturaleza vampiresca. En la contraportada ya nos desvelan el misterio, pero yo esperaba ver un descubrimiento espectacular, típico de House, o de Holmes, o del detective Conan, pero no. La tía, señoras y señores, es tonta. Cree que es un superhéroe o algo de eso, pero él se lo niega, y ella se amarga al no poder averiguarlo. Pero claro, tienen un viaje a la playa, y un niño le cuenta una historia de su tribu, sobre la familia de Edward, y le dice que es un vampiro. ¿Ya está? ¿Fin del misterio? ¿Tan sencillo? Habrá algo más…

Guardaba mis esperanzas en el próximo encuentro de los tipejos, desarrollado cuando la vuelve a salvar, la lleva a cenar… (que había quedado previamente con las amigas pero al ser éstas un poco hijas de puta, cenan antes pretendiendola dejar tirada… por suerte estaba el supermachote para cenar con ella… Ah, no, él no cena, él observa.), y ahí comienzan las preguntas, pero ella no desvela sus sospechas. Después, en el coche, con Edward conduciendo a ciento sesenta por hora (así me gusta, haciendo una contracampaña contra la DGT, que se note a los chicos chulos y ligones llevando el motor a todo trapo), ella suelta lo del vampiro. Y ya. Ya está. Él se lo confirma…

Vaya puta mierda de ritmo dramático y emoción. A partir de entonces el señor chupasangre (es un señor a pesar de luchar contra pumas para beberselos), no para de lamerle el culo a la tontadelbote.

Hay tres cosas de las que estoy completamente seguro. Primero, los personajes son estúpidos. Segundo, las conversaciones y el ritmo, aunque ágiles, son simples y de niños pequeños sin reflejar la realidad. Y tercero, estoy total y perdidamente en contra de este tipo de subnormalidad.

Y cuatro, el robocop.

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¡Frasesillas pa’ reirse uno!

octubre 25, 2008

Una ración de humor con decenas de frases, pues si bien es cierto que está de moda ponerse en el nick frasecitas de famosos y cosas así, esto nos sirve un poco como parodia a esos grandes genios con sus excelentes palabras.

El caso, ríanse. Yo ya lo hice 😀

1. ¡Me las pagarán! (Fondo Monetario Internacional)
2. Mi esposa tiene relativamente un buen físico. (Albert Einstein)
3. Nunca pude estudiar derecho. (Jorobado de Notre Dame)
4. A mi lo que me revienta son los camiones. (Un sapo)
5. (Eliminada por racismo).
6. Siempre quise ser el primero. (Juan Pablo II)
7. !Basta ya de hechos… queremos promesas! (Los pobres y excluidos)
8. Tengo todos mis hijos de apellido distinto (Jorge Distinto)
9. Hemos batido a la competencia. (Moulinex)
10. No a los golpes, si a los porrazos. (Bob Marley)
11. La leche engorda. (Una embarazada)
12. Tengo nervios de acero. (Robocop)
13. El coche nunca reemplazará al caballo. (La yegua)
14. La mano viene movida. (Parkinson)
15. Mi padre es un viejo verde. (El Increíble Hulk)
16. !Mamá, lo se todo! (El Pequeño Larousse Ilustrado)
17. Nuestra madre es una loba. (Rómulo y Remo)
18. Me dijeron que jugara pegado a la línea blanca (Diego A. Maradona)
19. No a la donación de órganos (Yamaha)
20. Mi novio es una bestia. (La Bella)
21. Mi mamá es una rata (Mickey)
22. Estoy hecha una vaca. (Un toro gay)
23. Estoy hecho pedazos (Frankestein)
24. En casa nos llevamos a las patadas. (Kung Fu)
25. Me gusta la humanidad. (Un caníbal)
26. Al fin solos. (El Llanero Solitario)
27. El que llegue primero es un feto. (Los espermatozoides)
28. No veo la hora de irme. (Un ciego)
29. !Basta de humor negro! (Ku Klux Klan)
30. Mi novia es una perra. (Pluto)
31. Aquí el que no corre, vuela. (Un terrorista)
32. No veo un pito. (Una monja)
33. !Eres la única mujer de mi vida! (Adán)
34. Estoy encinta. (Scotch)
35. !Se me estropeó el despertador! (La Bella Durmiente)
36. Es mejor dar que recibir (Un boxeador)
37. Mi madre es una arrastrada. (Una culebra)

Sacadas de: http://www.enplenitud.com/nota.asp?articuloid=1094