Yo soy un tipo normal, y como soy un tipo normal voy a realizar y pensar todo lo considerado normal, pues esto es lo normal, ¿no?
Como soy normal, me acuesto y me levanto, duermo y descanso, como y bebo, sueño y fracaso. Como soy normal saldré de fiesta, haré botellón, me emborracharé, intentaré ligar cuando no pueda sostenerme en pie, y para mí creeré que estoy viviendo la vida, pues claro, así piensan muchos, y esto para ellos es normal. Pero claro, otros muchos lo consideran denigrante, y consideran normal no salir, no emborracharse, no ligar, por lo que no haré nada de lo antes dicho, ¡total, es lo normal! Escucharé la música que se considere normal, como el pop, el hip-hop, el flamenco…, y ahora recuerdo a alguien diciéndome que eso no era normal, que lo normal es el metal, la clásica, el jazz…, por lo tanto no escucharé ni lo uno ni lo otro, y ambos a la vez. Una canción por oreja.
Tendré las aficiones normales, el fútbol, la tele, el cotilleo, y como para otros es normal leer, leeré, y para otros follar, pues follaré. Pero como muchos dicen que nada de eso es normal, pues no lo haré, me quedaré en silencio con los brazos cruzados.
Y entonces me pongo a pensar en esas pequeñas normalidad del mundo, pues todos nos consideramos normales en nuestra extrañeza: estudiaré filosofía, matemáticas, informática, biología; seré hetero, homo, bisexual, eunuco; rubio, moreno, pelirrojo, calvo; monógamo, polígamo, soltero; cristiano, protestante, musulmán, mormón, budista, judio, agnostico, ateo; seré heavy, pijo, emo, bacala, gótico; viviré en una casa grande, pequeña, en la calle, en el desierto, en medio de la nada, en medio de todo; me casaré, y no me casaré; me divorciaré tras casarme, y sin haberme casado; buscaré el escarabajo de oro, el santo grial, la lanza de Longinos, la cruz de cristo; mataré nazis,seré nazi y judio: bailaré sobre la tumba de aquellas personas que murieron por su patria, seré patriota con la bandera de mi país ardiendo en el pecho; seré anarquista y nacionalista; cultivaré judías en lo alto de la más baja torre donde habita la dama más pura y más puta del reino más secretamente conocido jamás visto por un ciego, pues estoy seguro que alguien considera normal hacer esto.
Seré extraño, diferente, porque es normal serlo. Seré normal, y al serlo, dejaré de serlo.

